el fisio buscando la lesión de Davydenko

Un todavía joven Nikolai Davydenko, de 26 años, jugava el torneo Orange Prokom Open en Sopot, Polonia, para defender un título que había conquistado el año anterior. Por aquel entonces el ruso era el número 4 del ranking mundial y un sólido candidato a ganar cualquier torneo en el que partipara. Ese día le tocaba un partido de primera ronda contra un rival aparentemente fácil, Martín Vassallo Argüello, 87 del mundo.

Aunque pueda parecer extraño, en algunas de las mayores casas de apuestas el tenis es el deporte que más cantidades mueve después del fútbol y de las carreras de caballos. Supera a deportes con más seguimiento en general como el basket, la NFL, o el rugby; montañas de dinero, en definitiva. ¿Cuánto podría ganar alguien que supiera de antemano el resultado de un partido?

El 2 de agosto de 2007 hubiera sido un día más en la oficina sino fuera porque Vassallo ganó contra todo pronóstico y, sobretodo, porque algunas personas sabían que eso pasaría. ¿Cómo lo sabían? La ATP lanzó una investigación de más de un año intentando averiguar cómo. No consiguieron ligar a Davydenko con las apuestas, que totalizaron más de 7 millones de dólares, y el jugador fue exculpado. La immensa mayoría de estas daban al jugador argentino como ganador, la más fuerte de ellas de 540.942 dólares realizada en el primer set con Vassallo ya perdiendo y sin signos de lesión por parte del ruso. El apostador le marcó como favorito 1 contra 7.

Betfair, la compañía que sufrió este repentino furor por Vassallo, se puso en contacto rápidamente con la ATP informando del caso. Expertos apostadores investigaron para los dos organismos, y determinaron que aquello tenía que ser un partido amañado al cien por cien. Se supo además, que 6 apostadores hubieran ganado 1.5 millón de dólares, y otros dos cerca de 9 millones, de no haber anulado Betfair todas las apuestas. ¿Cuál era la procedencia de esos apostadores? Para mayor colmo, eran todos ellos de Rusia, casualidades de la vida, seguramente.

¿ La alargada sombra de la Mafia Rusa?

Uno no puede evitar de pensar automáticamente en la mafia rusa en casos como este. “Estamos en el 2007, ya no existe la mafia en Russia”, declaró respecto a eso Davydenko. Una declaración muy ingenua, cuanto menos, ya que es sabido por todos los gobiernos del mundo, y todas las agencias de inteligencia importantes, que Rusia es un estado donde se hace complicado distinguir entre lo que es “estado”, y lo que es “mafia”. Wikileaks confirmaría esta asunción en varios cables de la embajada estadounidense en Madrid. En ellos el juez José “Pepe” Grinda, uno de los mayores expertos sobre la mafia rusa en el mundo, comenta a las autoridades nortemaricanas que Rusia es literalmente un Estado-Mafia.

No en vano el único precedente de anulación de apuestas fue en un partido del año 2003, con otro ruso como protagonista, Kafelnikov, que jugaba contra el español Fernando Vicente, teóricamente muy inferior al él. Otra vez las apuestas fueron desproporcionademente cuantiosas, y a favor del español. Vicente venía de una racha de 8 meses sin ganar un partido ATP pero eso no fue impedimento para que ganara a Kafelnikov en dos sets.

Entonces salió a la luz una foto muy polémica en la que se veía a Kafelnikov, Safin y Medvedev en actitud amistosa con el conocido mafioso Alimzhan “Taivanchik” Tokhtakhounov, buscado por la Interpol y con demandas de

extradición en varios países. El propio Davydenko, en un documental del 2010 sobre, justamente, la mafia rusa, aparece siendo llevado a las inmediaciones de Roland Garros por el mafioso Leonid “Mackintosh” Bilunov, actualmente exiliado en Francia-. Vaya por delante la presunción de inocencia, aunque si se me permite, no son las mejores compañías con las que retratarse, especialmente si uno es tenista profesional.

Todos los jugadores niegan vehementemente cualquier implicación en asuntos de apuestas, y aunque es razonable creer que la mayoría dicen la verdad, tampoco es descabellado pensar en que algunos puedan tener alguna relación, incluso estando en la élite. De hecho, después del caso Davydenko, una docena de tenistas informaron a la ATP que habían recibido ofertas para perder partidos a cambio de importantes sumas de dinero. Estos dos casos de los que hemos hablado son quizá los casos más famosos de los que se sospecha que pudieran estar amañados, pero la ATP tiene una cartera de al menos otros 140 partidos con apuestas sospechosas.

¿Y cuál es la conclusión de todo ello?, que simplemente la codicia pudo con esos apostadores, mayor discreción en las sumas les hubiera reportado un beneficio menor pero sin la posibilidad de que Betfair anulara las apuestas, ¿quién sabe si se está apostando continuamente en partidos amañados?, es una duda difícil de descifrar ya que es prácticamente imposible demostrar cuando un jugador se ha dejado ganar, y cuando no.

Este floreciente negocio a nivel mundial tiene sus peligros, y la legitimidad del deporte ya ha quedado en entredicho en muchas ocasiones. Desde Corea del Sur a Pakistán, pasando por Estados Unidos e Italia, sin dejarnos ningún país en la ruta, hay cada vez más casos demostrados de amañamiento de partidos, corrupción arbitral, pacto de resultados etc. con un objetivo claro, la tentación de las tentaciones: dinero fácil y rápido.

Los sistemas de control van creciendo, pero la realidad es que el deporte no es lo inocente que pudiéramos pensar, y las grandes organizaciones deportivas FIFA, COI, NBA, ATP y otras, tienen programas específicos para intentar luchar contra la corrupción en sus respectivos feudos, ya que ésta va creciendo a un ritmo exponencial, más rápidamente de lo que crece la audiencia por los deportes mismos, y desborda sus capacidades de control. ¿Se podrá mantener durante mucho tiempo la gallina de los huevos de oro? Estaremos atentos a lo que pase en esta crucial época que vivimos de crisis, cambios políticos y de mentalidad.