Como habéis podido ver, han sido dos partidos tan sumamente distintos que es imposible no analizarlos de forma totalmente diferente:

Partido 3 – Real Madrid, 86 – F.C. Barcelona, 59

El R. Madrid salió enchufadísimo, con unas ganas tremendas de liquidar a su rival, con mucha “hambre” de victoria. Felipe Reyes estuvo inconmensurable en el tiro a media distancia y dominaron de forma aplastante el rebote, tanto defensivo como ofensivo. Mantuvo, como siempre, sus señas de identidad, con transiciones rápidas, cambios en los bloqueos directos, “seguir los pies” o perseguir en los bloqueos indirectos sobre tiradores y solo fintas cortas, no ayudas en las situaciones de poste bajo azulgrana. Sergio Rodríguez siguió en plan maestro en la dirección del equipo, con una fantástica lectura de los bloqueos directos y ya cuando la ventaja excedió los 15 – 20 puntos, se alió con la suerte y anotó de todas las formas posibles.

Llull-Navarro, hombres clave para sus respectivos equipos

El Barcelona, por el contrario, inicialmente buscó a Pete Mickeal en el poste bajo, ser algo más agresivos en la defensa del uno contra uno sobre Sergio Rodríguez y seguir persiguiendo, salvó mucha desventaja en situaciones de bloqueos indirectos sobre tiradores pero demostró tener una mandíbula de cristal cuando el R. Madrid se fue a los 15 puntos. A partir del tercer cuarto, fue una caricatura de sí mismo, con nulo juego sin balón cuando el balón le llegaba a Lorbek en el poste bajo, dependencia absoluta de un diezmado Juan Carlos Navarro, pésimo acierto en el tiro exterior y bajísima participación del resto de jugadores.

No obstante,  tuvo una parte positiva ese final de partido para el conjunto blaugrana.  Wallace anotó desde el perímetro con facilidad, lo que le sirvió para coger confianza y probó una zona 1-3-1 con vistas seguramente a poder utilizarla en el cuarto partido.

PARTIDO 4. Real Madrid 75 – F.C. Barcelona 81

La recuperación psicológica, una mejora en la mentalidad y la aportación ofensiva de más jugadores más allá de Navarro y Lorbek se antojaban claves para que el Barcelona pudiera sacar adelante una situación tan complicada…

…y así fue. Xavi Pascual sorprendió al Real Madrid usando la zona 2-3 como defensa base de inicio y consiguió que se atascaran. Posteriormente y al salir Jaycee Carroll la quitó volviendo a la defensa individual, con algún cambio con lo realizado hasta el momento: decidió hacer dos contra uno en situaciones de poste bajo cuando el que recibía era Ante Tomic y echaba el balón al suelo.

Más adelante,  planteó defensas alternativas, con canasta anotada, defensa en zona y sin anotar canasta, individual para confundir al R. Madrid, logrando su objetivo. Planteó, en definitiva, una partida de ajedrez, de la que salió ganador. Si a esto se añade la aportación ofensiva de Wallace, con tres triples en el segundo cuarto, Pete Mickeal y Marcelinho Huertas, más allá de la habitual de Lorbek y Juan Carlos Navarro y el control del rebote defensivo y puntualmente ofensivo, de forma que el R. Madrid no pudiera correr con facilidad, tenemos el cocktail perfecto para entender la victoria azulgrana.

Rizando el rizo de la confusión, Xavi Pascual planteó una defensa zonal mixta, con cuatro jugadores en zona y un jugador cara a cara con Jaycee Carroll para que no pudiera recibir o tirar con comodidad.

Mención aparte merece Erazem Lorbek. Se está mostrando imparable para los interiores madridistas y está siendo capaz de anotar de cara y de espaldas, dentro y fuera sin que nadie pueda pararle, unos por peso, otros por velocidad en el uno contra uno. Por ponerle algún “pero”, se está mostrando algo fallón en los tiros libres.

Lorbek brillando en casi todas las facetas del juego

El Real Madrid por el contrario, se mostró impreciso ante la zona blaugrana y esta vez solo funcionó a base de fogonazos puntuales de sus bases, Sergio Rodríguez y Sergio Llull, y alguna situación puntual de Ante Tomic al poste bajo cuando le dejaban, pero no fue suficiente. Jaycee Carroll fue secuestrado por una magnífica defensa de los exteriores blaugranas ¿Quién decía que Navarro no defendía?

No supo o no pudo controlar el rebote, de forma que no pudo correr de la forma que suele hacer y se mostró algo ansioso por remontar rápidamente la ventaja azulgrana. Al final probó con una zona 1-2-2 que tampoco obtuvo los frutos apetecidos.

Finalmente, el Barcelona supo administrar con maestría su ventaja, jugando al límite de la posesión y acabándolas con pick N roll centrales entre Navarro y Lorbek, de forma que el resto de jugadores estaban preparados para hacer un balance defensivo con garantías.

Algunas claves para entender el 5ºpartido:

– La capacidad que tenga el Barcelona para secundar a Lorbek y Navarro, teniendo una rotación cada vez más corta.

¿Quien conseguirá dominar el rebote?

– La capacidad de ambos entrenadores (cada vez menor) de sorprender con variaciones tácticas.

– El acierto exterior madridista.

– ¿Quien dominará el rebote?

– ¿Qué equipo rendirá mejor bajo presión? ¿Qué jugadores querrán el balón en los momentos calientes?

– ¿Será el R. Madrid capaz de una vez de controlar a Lorbek?

Suerte a ambos.

Finalmente, quería comentar que en esta ocasión no me ha sido posible seguir íntegramente ambos partidos (he visto dos cuartos y medio aproximadamente en ambos partidos) y he contado con la colaboración imprescindible en el análisis de dos grandes entrenadores y amigos como Jorge Negri y Nacho García.